Arquitectura Civil

Arquitectura Civil

Dentro del apartado de arquitectura civil, sobresale el Palacio del marqués de Velada, construido en el siglo XVI; en su interior tiene interés el llamado saloncillo de los secretos que estaba revestido de paneles de azulejería talaverana.

En el ámbito urbano también conviven varios tipos de técnicas tradicionales de construcción, destacando la Casa de la Calle Real nº 29 y 31, estructurada en dos edificios realizados en mampostería concertada, sillería y aparejo toledano; la Casa de la C/ General Yagüe nº 2 esquina C/ Fraguas Viejas es un edificio torreado, de tres alturas, de planta rectangular, fábrica de sillería y mampostería con recercado de ladrillo en los vanos y cubierta a cuatro aguas de teja curva; y la Casa de la Plaza de Arango, edificio de planta rectangular, de dos alturas, con zócalo de mampostería de gran tamaño, esquinas de sillería y alzado de tapial y adobe.

Ubicada en la Plaza del Rollo se encuentra la Picota o Rollo de Justica de Velada, está formada por en una gruesa columna de tambores, que se alza sobre una gradería, ostentando el blasón de los Dávila, sobre la cual presenta cuatro salientes cabezas de monstruos y el remate en pirámide escamada. Podría fecharse en torno a 1557, coincidiendo con la creación por Felipe II del Marquesado a favor de Gómez de Dávila.

Velada posee un rico y variado patrimonio industrial y etnográfico fruto de su actividad económica y/o agropecuaria. Los elementos más representativos son: El Molino del arroyo Molinillo, del que se conservan parte de estructuras murarías y de la canalización; El Molino de Viento de Velada situado a unos 600 m. al norte del casco urbano, es una estructura turriforme, de planta circular, y fábrica de mampostería encintada entre verdugada de ladrillo de dos hileras. El interior del molino conserva improntas de mechinales y en la parte superior un adarve circundante, así como vanos rectagulares, adintelados y asaetados.

También son interesantes los tres Puentes sobre el Arroyo Nadinos; los Caleros de la Cañada de la Cebra; Las labranzas del Barrero, Cabeza Baja, y Nadinos, destacando el conjunto de la Aldea de Arango: situada en el sector norte del término municipal, es un complejo de edificaciones rurales y agropecuarias (casas de vivienda, una ermita, cuadras, graneros, cochiqueras etc.), que formaba parte de un poblado de colonos del siglo XIX, y que presentan de forma individual o combinada diferentes técnicas y materiales constructivos tradicionales (mampostería, tapial, adobes, ladrillo, etc.). Relacionado con la cría del cerdo se conservan varias construcciones de gran valor etnográfico como las Cochiqueras de Carniceros, el Toril, y las de Trujillano. Entre las numerosas fuentes, pozos y pilones, mencionar la Fuente-pilón de El Barrero, la Fuente de Arango, la Fuente de Promaría, y el Pozo-Noria del Molinillo.