Dólmen de Navalcán

Dólmen de Navalcán

Este monumento funerario presenta similitudes constructivas con el resto de los megalitos localizados en el sector occidental toledano. Presenta una estructura de cámara amplia, con corredor y un túmulo que debió estar realizado por círculos concéntricos de ortostatos de grandes dimensiones, en el cual fueron efectuadas inhumaciones y osarios colectivos. Entre los restos arqueológicos documentados destacan especialmente, una estatua-menhir y el menhir localizados ambos a la entrada de la cámara, que presenta una rica y variada decoración. Los ajuares se componen de abundante industria lítica y cerámica. A todo ello hay que sumar la evidente decoración del espacio funerario mediante grabados de temática geométrica, zoomorfa y antropomórfica, e incluso bajorrelieve, así como restos pictóricos en los ortostatos de la cámara y corredor, lo cual hacen suponer que el dolmen de Navalcán era un monumento profusamente decorado.

Fechado en torno al IV milenio a. C., actualmente se encuentra bajo las aguas del pantano. Este dólmen, junto con el de Azután y el de la Estrella, son las construcciones megalíticas de finales del Neolítico más importantes de la meseta sur.