Hacia las lagunas de Herreruela

Hacia las lagunas de Herreruela

Visitamos un rosario de lagunas enclavadas en pleno monte herreruelo, nacientes del arroyo del Molinillo.

Desde la C/ de la Fuente se inicia la ruta, entre higueras y olivares y unas bonitas cruces graníticas de calvario situadas en una pequeña colina. Las beneficiosas golondrinas son aves muy comunes en primavera, volando entre las casas del pueblo y sobre los cultivos de los arrabales. Se contacta (km 0,3) con el camino rural asfaltado (camino del Corralejo) que se dirige hacia Torrico. Se pasa un pequeño depósito de agua (km 0,6) a nuestra derecha y aparecen paisajes de matorral con pequeñas encinas mientras el camino asciende.

En los puntos más elevados del camino podemos pararnos para disfrutar de amplias vistas por el norte, donde se alza la Sierra de Gredos. Estos horizontes montaraces son visitados por aves rapaces como buitres (negro y leonado) y milanos reales y por otras aves como rabilargos, críalos y alcaudones. Entre los arbustos abundan cantuesos, jaguarzos, torviscos, espartos y pinchudas genistas, de flores amarillas. Tal variedad de vegetación confirma la existencia de algunas colmenas estratégicamente situadas.

Continuando con esta sencilla y atractiva ruta por el entorno de Herreruela, una curiosa construcción de madera aparece junto al camino (km 1,8), se trata de la ermita de San Isidro, donde el pueblo realiza romería a mediados de mayo. Dejamos el camino asfaltado para desviarnos por uno de tierra (km 1,9) y visitar la primera de las lagunas artificiales (km 2,1) que están enclavadas en pleno monte mediterráneo.

El paraje es una finca municipal de 31 ha conocido como “Los Cigarros” y “El Cuervo”, las lagunas, cinco en total, son de superficie variable, desde unos 300 m2 hasta los 4.500 m2 aprox. Su utilización actual es principalmente como abrevadero para el ganado, sobre todo en los meses más calurosos.

Varias sendas recorren los contornos de las lagunas y la cercana proximidad entre ellas las hace visitables con toda comodidad; desde algunos puntos elevados hay buenas vistas para disfrutar del paisaje circundante. Las lagunas se pueden considerar las nacientes del arroyo del Molinillo que tras cruzar el término de Caleruela y meterse en la provincia de Cáceres, acaba desembocando en el embalse de Valdecañas, entre El Gordo y Berrocalejo.

Fuera del estío, cualquier estación es buena para ver las lagunas, sobre todo si el año ha sido generoso en lluvias. Armados de prismáticos, guía de aves y algo de paciencia podremos descubrir, dependiendo de la época del año, algunas aves vinculadas al agua como ánades reales, fochas, zampullines chicos, andarríos grandes y otras de más envergadura como diferentes garzas: garcillas bueyeras, garcetas comune garzas reales; todas buscan alimentos vegeta les y pequeños animalillos que habitan dentro del agua. Algunos anfibios y reptiles acuáticos también están presentes y los descubriremos con el oído o la vista como la rana común o el galápago leproso que en pequeños grupos se solean en las rocas que emergen del agua. El lagarto ocelado es otro reptil que también p dremos descubrir sobre las piedras del entorno de las lagunas aprovechando los vitales rayos solares.

El regreso al pueblo se realiza por el mismo recorrido.