Alcolea de Tajo

Alcolea de Tajo

Alcolea de Tajo se localiza en el sector meridional de la comarca de la Campana de Oropesa. Su emplazamiento en el valle del río Tajo y las características naturales del mismo (zona apta para el cultivo, con suficientes recursos hídricos) la han convertido en una zona que ha sido ricamente poblada en varios periodos históricos. Los primeros asentamientos humanos se remontan al  Paleolítico inferior, y está representado por el yacimiento de Puente Pino, ubicado en la vega del río Tajo, en donde se ha hallado abundante industria lítica del periodo Achelense (cantos trabajados, lascas, bifaces, hendedores, etc.) de una antigüedad de 350.000 años.

El elemento más singular del patrimonio arqueológico de Alcolea, es sin lugar a dudas, el poblado celtibérico del Cerro de la Mesa, localizado al sureste del municipio; un asentamiento habitado por los vettones, uno de los pueblos prerromanos de la Península Ibérica, que está aportando datos de gran relevancia para el conocimiento de la sociedad de la Edad del Hierro en el occidente toledano.

Relacionado con la cultura vettona se encuentran los Verracos  de  El Bercial, escultura monolítica que representa a dos figuras zoomorfas (cerdos o verracos) geminados, fiel reflejo de la actividad ganadera de estos pueblos.

No debemos olvidar la presencia del mundo romano en estas tierras que, ha quedado de manifiesto a través de varias villas de los siglos III y IV d.C. así como varios asentamientos visigodos.

Por lo que respecta al origen del caserío, éste debió llevarse a cabo por poblacio árabes  q se establecieron de forma permanente en uncerro situado en lo que acmente se identifica con el Cerro Sebastián. En dicho lugar, se ha descubierto restos de una fortificación, de cuya existencia derivaría el nombre del municipio, que sirvió a sus pobladores como bastión avanzado para controlar una gran ex- tensión de terreno del valle del Tajo. Tras la conquista de la zona en el siglo XI, Alfonso VI entregó la población en 1085 a la Iglesia de Toledo, denominándose por entonces Alcolea de Talavera.

El  toponímico de “Alcoleya” figura ya en el 1086; posteriormente, aparece en el 1129, con el nombre de “Barranco de Alcolea”, como lugar en la orilla del Tajo. “Alcolea” es un vocablo de procedencia arábiga que significa “el castillejo”.

Al ser del señorío de los arzobispos toledanos, D. Pedro Tenorio mandó edificar un puente sobre el río Tajo, y el rey Juan I de Castilla concedió privilegio de franqueza a todos los que fueren a poblar a Villafranca (Puente del Arzobispo)  y Alcolea, en cuyo terreno se construía el puente, según privilegio dado en Guadalajara a 14 de Marzo de 1390.

El conjunto urbano se  emplaza a ambos lados de la carretera, y conserva algunas edificaciones típicas de adobe, tapial y ladrillo.